jueves, 3 de enero de 2019

¡Universidad ya! ¡Movilización el día 18 de enero de 2019! ¡Volvemos!

En 2019 la Plataforma por la incorporación de las enseñanzas artísticas al sistema universitario, continúa con las acciones para visibilizar sus demandas. Y en consecuencia convoca una nueva acción para el viernes 18 de enero y a la hora del recreo, consistente en:
  • Concentración de 5 minutos, con una pancarta en la que se pueda leer con claridad algún lema vinculado con la demanda de la incorporación a la Universidad: ¡Somos Universidad!, ¡Universidad Ya!...
  • Lectura si se estima oportuno del Manifiesto del 14 de diciembre o de cualquier otro documento similar en los mismos términos: incorporación de las Enseñanzas Artísticas Superiores a la Universidad. 
  • Realizar alguna foto del acto y subirla a las redes sociales, enviándola también a tordeira@gmail.com, para incorporarla a este blog.
  • Continuidad de la campaña de recogida de firmas en
  • Preparar nueva movilización para el miércoles 30 de enero bajo los mismos parámetros. 
El mes de enero debe servir para ir generando conciencia en los centros y en los diferentes colectivos, para en el mes de febrero iniciar nuevas acciones.

sábado, 15 de diciembre de 2018



Manifiesto 14 de diciembre. ¡Universidad ya!


En enero de 2012 una afortunada sentencia del Tribunal Supremo mostraba con precisión y rigor la inconsistente ordenación de las enseñanzas artísticas superiores en el sistema educativo español. La retirada de la denominación de “grado” para sus titulaciones, devolvía tales enseñanzas, y los centros que las imparten, a su verdadero espacio: la educación secundaria. Bien es cierto que a modo de compensación se ha reconocido la “equivalencia” de las titulaciones, lo que genera una incertidumbre que rechazamos.

Frente a lo que proponía la Ley General de Educación de 1970, que permitió la incorporación a la universidad de numerosas titulaciones superiores, de las Bellas Artes a la Marina Civil, la norma educativa posterior ha potenciado una creciente segregación de las enseñanzas artísticas superiores respecto de la educación universitaria. Eso afecta de forma grave a los derechos y deberes del alumnado, a la posibilidad de organizar estudios de postgrado, al desarrollo de los centros como espacios de investigación aplicada, a la carrera docente e investigadora del profesorado o a los programas de movilidad e intercambio científico. Más aún, esta segregación acaba teniendo transcendencia en el desarrollo y legitimación de aquellas profesiones en las que la titulación tiene carácter habilitante, seriamente afectadas por la existencia de duplicidades en los títulos, como ocurre en Conservación y Restauración de Bienes Culturales o en Diseño.

Tal situación se complica aún más si consideramos que en los últimos años ha crecido de forma exponencial la oferta de centros privados que, amparados en convenios de adscripción con la universidad pública, ofrecen grados y posgrados en enseñanzas artísticas en todas sus especialidades. Todo ello genera una discriminación negativa del alumnado de la educación pública, de los centros y de su oferta educativa, así como en sus posibilidades de desarrollo institucional o de competir en igualdad de condiciones y oportunidades.

Contrariamente a lo que ocurre en todo el mundo, en el que las enseñanzas artísticas superiores son plenamente universitarias, en España se ha optado por una vía que ni se armoniza con la convergencia europea ni con las exigencias del Espacio Europeo de Educación Superior, lo que genera graves inconvenientes a la movilidad de las profesiones de la cultura. 


Para promover la igualdad de oportunidades y la defensa de los legítimos derechos del alumnado, la mejora de las enseñanzas, la implantación de estudios de postgrado propios, la promoción de la investigación, el fomento de la movilidad, y muy especialmente la convergencia con Europa y el mundo, reclamamos la incorporación inmediata de las enseñanzas artísticas superiores a la universidad pública. Instamos en consecuencia al Gobierno y al Ministerio de Educación a dar los pasos necesarios para tomar la senda anunciada en la Ley General de Educación de 1970 y acabar con equivalencias que solo provocan segregación. 

Queremos sentirnos, cincuenta años después y por fin, parte de Europa, ¡Universidad ya!

jueves, 22 de noviembre de 2018


PROPUESTA ANTE EL
ANTEPROYECTO DE LEY ORGÁNICA POR LA QUE SE MODIFICA LA LEY ORGÁNICA 2/2006, DE 3 DE MAYO, DE EDUCACIÓN

ANTECEDENTES
La Ley General de Educación de 1970 establecía en su disposición transitoria segunda la incorporación a la Universidad de un conjunto de enseñanzas superiores. Desde entonces y hasta épocas recientes numerosas enseñanzas superiores se han convertido en universitarias, desde los estudios de Bellas Artes hasta los de Relaciones Laborales, lo que ha permitido racionalizar el mapa de titulaciones y alcanzar la plena convergencia con la ordenación académica de muchos otros países, desde las Américas a Europa.

De todo ese proceso de convergencia quedaron inicialmente al margen las enseñanzas artísticas superiores (Arte dramático, Conservación y Restauración de Bienes Culturales, Danza, Diseño o Música), pese a que la norma invocada establecía su incorporación. Sin embargo, con el paso de los años, en toda España se han implantado titulaciones universitarias en esas especialidades de estudio, sea en universidades públicas y/o privadas, sea desde centros de formación privados que adscriben sus titulaciones a universidades nacionales o extranjeras. En Comunidades Autónomas como Cataluña o Madrid, existe una amplia oferta en tales enseñanzas, en una parte importante organizada mediante convenios de adscripción entre centros privados y universidades públicas.

En consecuencia con lo anterior, se puede decir que en la actualidad hay en España una oferta duplicada en las enseñanzas artísticas superiores: la propia de universidades públicas y privadas y de sus centros adscritos, que ofrecen grados y postgrados universitarios, y la de los centros superiores, que ofrecen títulos superiores equivalentes a un grado o incluso a un máster, si bien esa equivalencia no siempre sea real, y menos en el extranjero.

Esa duplicidad de titulaciones está teniendo efectos perversos en aquellas profesiones en las que la titulación tiene carácter habilitante, como pueda ser la Conservación y Restauración de Bienes Culturales, y hasta cierto punto el Diseño en la mayoría de sus ámbitos. Y son efectos que perturban muy negativamente el reconocimiento, legitimación y desarrollo de las profesiones, y los derechos y deberes de sus profesionales.

Por otro lado, la duplicidad también afecta los derechos y los deberes del alumnado, especialmente del alumnado de la enseñanza pública no universitaria, en tanto no cuenta con las mismas oportunidades en relación a becas, ayudas al estudio, transporte, movilidad, residencias, comedores, bibliotecas, recursos para el estudio, y a un largo inventario de posibilidades que desaparecen cuando el alumnado lo es de un centro público. Entre ellas, la de completar su recorrido formativo en la misma especialidad de estudios, del grado al postgrado, incluyendo el doctorado, e incluso en el mismo centro, opción que viene siendo la habitual en la inmensa mayoría de los estudios universitarios. Y esa imposibilidad también afecta el desarrollo profesional de los docentes, como investigadores, y de los propios centros, que deben renunciar a ampliar la oferta educativa para beneficio de otros centros y entidades. Y por supuesto, impide contar con grupos de investigación competitivos, ignorando las indicaciones contenidas en la norma: Los centros de enseñanzas artísticas superiores de *** fomentarán programas de investigación científica y técnica propios de esta disciplina, para contribuir a la generación y difusión del conocimiento y a la innovación en dicho ámbito. Las Administraciones educativas establecerán los mecanismos adecuados para que estos centros puedan realizar o dar soporte a la investigación científica y técnica, que les permita integrarse en el Sistema Español de Ciencia y Tecnología” (Real Decreto 630/2010, artículo 2.4, por ejemplo).

Considerando la actual situación de desamparo que padecen los centros superiores de enseñanzas artísticas, incluso cabría pensar que tan situación obedeciera a un deseo de fomentar la oferta privada, pero igualmente de socavar los derechos del alumnado y profesorado de los centros públicos, laminando poco a poco su prestigio en beneficio de centros privados. Y tal hipótesis supondría un grave atentado contra el bien común, muy especialmente contra los derechos de alumnos y alumnas, también de sus familias, que en tantos casos sufragan con no pocos esfuerzos ese período de formación.

No cabe decir que la situación actual sea mejor que la de 1970, pues entonces se habría un horizonte en posibilidades que el tiempo ha cerrado. Es más, incluso se debiera decir que la situación ha empeorado, y de forma dramática, pues más allá de las equivalencias de titulaciones promovidas por la LOGSE o por la LOE, la situación del profesorado, del alumnado, y de los centros, ha vivido un proceso de clara involución, especialmente con la entrada en vigor del RD 929/1993, tras el que los centros superiores pasaron a regirse por la norma de la educación secundaria. Comenzaba así una etapa de segregación en relación a la educación superior que ha desembocado en la situación actual, cuando la creciente oferta de enseñanzas artísticas superiores desde centros privados adscritos y desde universidades públicas y privadas pone en riesgo las posibilidades de desarrollo de la inmensa mayoría de los centros públicos.

La situación se agrava todavía más si consideramos todo cuando nos enseña la educación comparada. Como han puesto de manifiesto diferentes estudios en ese campo (Reyes Marzal Raga, El régimen jurídico de las enseñanzas musicales en España, por ejemplo), la tónica dominante en la inmensa mayoría de los países del mundo occidental es que las enseñanzas artísticas superiores sean universitarias o estén adscritas a la universidad. Y en los últimos años hemos asistido a procesos de convergencia muy significativos, en los que centros tradicionalmente ajenos a la ordenación universitaria han entrado finalmente en tal espacio para potenciar las posibilidades de desarrollo del alumnado, de las enseñanzas, del profesorado y de las profesiones. Así el Conservatoire national supérieur de musique et de danse de Paris se asocia recientemente al consorcio académico denominado Université de recherche Paris-Sciences-et-Lettres (o Université PSL), con esa finalidad de promoción de su propio desarrollo, en consonancia con el Espacio Europeo de Educación Superior, e igualmente con el de Investigación.

España corre el riesgo de consolidarse como la “anomalía europea” en lo que atañe a la ordenación de las enseñanzas artísticas superiores, al menos si consideramos la oferta de los centros públicos, pues en lo que atañe a los privados la convergencia es absoluta. Pues, en efecto, la organización de los estudios superiores de Diseño en Comunidades Autónomas como Cataluña es la misma que la propia del Reino Unido, porque los centros que ofrecen tales enseñanzas o son universitarios o están adscritos. Los únicos centros que no cumplen esa norma son los centros públicos, segregados en los territorios de la educación secundaria.

Para ahondar en la segregación alguna asociación de directoras y directores de centros públicos (pues los centros no tienen capacidad legal para asociarse), propone la promulgación de una Ley Orgánica que contemple que tales centros puedan ofrecer titulaciones de grado, máster y doctorado, pero en enseñanzas artísticas, que nunca serían universitarias sino equivalentes a las mismas, con lo que volveríamos a la LOGSE, muy lejos de la LGE de 1970. Una Ley Orgánica que convertiría los centros en supuestas facultades universitarias, y a su profesorado y alumnado en supuesto profesorado y alumnado universitario. Y decimos supuesto porque en ningún caso serían universitarios, sino equivalentes, y ya sabemos qué ha significado la palabra “equivalente” desde los tiempos de la LOGSE.

Pero esa Ley no resulta necesaria. Tenemos los instrumentos necesarios (sorprendentemente ignorados), pues la LOE ya contemplaba (adicional 22) la “transformación” de los estudios a universitarios en el caso de que surgieran titulaciones semejantes en la universidad. Pero además decía: "En el supuesto de que en el proceso de ordenación de la enseñanza universitaria se definieran en el futuro títulos que correspondan a estudios regulados en la presente Ley, el Gobierno, previa consulta a las Comunidades Autónomas podrá establecer el oportuno proceso de transformación de tales estudios”.

Más aún, las sentencias del Tribunal Supremo impugnando parcialmente el RD 1614/2009 indican claramente el camino a seguir, dado que -como se indica- ya existen titulaciones de grado universitario de las disciplinas afectadas: “Lo cual implica, contrariamente a lo establecido en la Disposición Adicional Séptima del Real Decreto 1.614/2.009, que serán los estudios regulados en la LOE los que deberán adaptarse y transformarse, en el caso de que en el futuro en la enseñanza universitaria se definan títulos que correspondan a estudios regulados en la LOE y no al contrario. En todo caso, la aparición de enseñanzas universitarias nuevas debe prevalecer sobre los regulados en la Ley Orgánica 2/2.006, de Educación, puesto que en esta ley se dispone la obligación de transformar las enseñanzas que regula, ante tal supuesto”.

La Plataforma, integrada por centros que han aprobado en Consejo Escolar la petición de integración universitaria, por sindicatos de enseñanza mayoritarios en el sector educativo a nivel estatal y autonómico, por asociaciones de alumnado, por numerosas asociaciones profesionales, y que en change.org ha superado las 23.500 adhesiones, cifra muy elevada frente a las menos de 2.000 de los que defienden la antedicha Ley Orgánica, reclama dibujar un escenario similar al de 1970 y promover de una vez por todas la convergencia con Europa, especialmente necesaria tras el proceso de Bolonia y la implantación del EEES.

NUESTRA PROPUESTA

Esa convergencia es posible y factible con el proceso de modificación de la LOMCE iniciado por el Gobierno de España, toda vez que en su nueva formulación cabría incluir una disposición transitoria que establezca que las enseñanzas artísticas superiores reguladas en la LOGSE y en la LOE se incorporan a la universidad, en defensa del bien común y de la convergencia con Europa.
La cuestión realmente transcendental derivaría de las formas para articular esa incorporación, que, como ocurre en Europa, puede tener diferentes modelos, que se ajusten a las características de los centros, pero también a la realidad de cada Comunidad Autónoma. En todo caso, en sintonía con Europa, cabría pensar en dos grandes líneas de trabajo:

  • Adscripción permanente, especialmente indicada para centros con una oferta educativa diversa, como la de las Escuelas de Artes y Superiores de Diseño (bachillerato, formación profesional, estudios superiores…). La adscripción permitiría que el título superior que imparten pudiese ser un grado universitario, y que el alumnado del mismo fuese plenamente universitario en virtud del convenio de adscripción.
  • Adscripción temporal como paso para la incorporación, lo que permitiría que centros que solo ofrecen estudios superiores pudiesen ser plenamente universitarios en un plazo razonable.

Una cuestión complementaria tendría que ver con la posibilidad de que varios centros adscritos pudiesen conformar una unidad mayor, como pudiera ser una Escuela Superior de Música y Artes Escénicas, una Escuela Superior de Artes o incluso una Escuela Superior de Enseñanzas Artísticas. Se trataría de una muy buena opción si pensamos en los beneficios de tal agrupación, en diferentes ámbitos. De ese modo estaríamos reproduciendo el esquema de funcionamiento de una Universidad de las Artes, pero calibrando y adecuando la propuesta a las posibilidades reales en su desarrollo, teniendo en cuanta el número final de alumnado, los recursos necesarios y los elevados costos, sin olvidar la obligación ciudadana de no reduplicar instituciones redundantes.

La propuesta que presentamos debería ir acompañada de un Real Decreto que contemplase algunas cuestiones comunes, como las siguientes:
  • Capacidad de los centros adscritos para ofertar estudios de grado y postgrado, previa autorización de los mismos por la ANECA u organismo autonómico similar. La colaboración de profesorado universitario sería inicialmente fundamental para el caso de los estudios de doctorado.
  • Reconocimiento de los centros adscritos como centros de investigación, y fomento de la creación de equipos en cada escuela o conservatorio.
  • Apertura de vías para el reconocimiento de sexenios de investigación para el profesorado doctor de los centros adscritos, también a efectos económicos.
  • Adecuación del complemento de destino del profesorado de los centros adscritos para un progresivo reconocimiento de su dedicación docente en enseñanza superior.
  • Adecuación de la jornada laboral del profesorado a los parámetros del EEES y de la aplicación del ECTS, con tutorías docentes.
  • Mantenimiento de las actuales ratio profesorado /alumnado, especialmente importantes en unas enseñanzas con una fuerte dimensión práctica e instrumental, pero muy necesarias en el desarrollo del sistema cultural, y en la conservación y preservación de su patrimonio.
  • Revisión de los parámetros de financiamiento de los centros para adecuar el mismo a sus funciones como centros superiores.
  • Revisión de los parámetros relativos a infraestructuras, equipamientos y recursos para el adecuado desarrollo de procesos de enseñanza, aprendizaje, creación e investigación, tal y como recoge la legislación vigente.

Y en todo este proceso se debieran considerar períodos de transición para permitir que los centros, y su profesorado, pudiesen adaptarse de forma progresiva al nuevo escenario; en el caso del profesorado, para obtener el título de doctorado e iniciar o desarrollar su carrera investigadora.
De todo ello se derivarían una sería de ventajas evidentes, entre las que destacamos las que siguen:
  • Finalizar con la duplicidad de titulaciones, lo que permitirá una mayor y mejor regulación de diferentes campos profesionales.
  • Garantizar titulaciones de grado y postgrado plenamente universitarias, lo que permitirá prescindir para siempre de la coletilla “equivalente a”.
  • Finalizar con la grave discriminación negativa que padece, en varias titulaciones, el alumnado de la enseñanza pública frente al de la privada.
  • Promover y potenciar los derechos y deberes del alumnado, en tanto estudiantado universitario de pleno derecho.
  • Adecuar la organización de los centros a la norma universitaria, lo que permitirá que funcionen como escuelas superiores o facultades universitarias, con lo que se harán innecesarios reglamentos específicos, que en ocasiones aumentan más si cabe la segregación.
  • Ampliar de forma substantiva la oferta educativa de los centros, con enseñanzas de grado y postgrado, pero también con otras modalidades de formación (especialización, programas de tercera edad, extensión).
  • Convertir los centros superiores en centros de investigación a todos los efectos, con la creación de unidades de investigación que puedan acoger alumnado en fase predoctoral o postdoctoral.
  • Incrementar de forma sensible las posibilidades de movilidad de alumnado y profesorado toda vez que los convenios de colaboración con universidades de relevancia son más factibles cuando se gestionan desde un centro adscrito a una universidad.
  • Potenciar la carrera docente e investigadora del profesorado.
  • Alcanzar, por fin, la plena convergencia con Europa y las Américas, y facilitar así la movilidad de los trabajadores y trabajadoras del campo de las artes con titulación superior que demande reconocimiento.
Al Gobierno de España corresponde modificar la LOMCE para retomar el rumbo perdido con la no aplicación de lo dispuesto en la LGE de 1970, y a las Comunidades Autónomas, en el ejercicio de sus competencias, el pleno desarrollo de esa norma básica, en consonancia con lo ya dispuesto en la Ley Orgánica de Universidades o en los Reglamentos de centros adscritos de que se han dotado las propias universidades para atender tales procesos.

Todo sea por el bien común, dejando a un lado personalismos y corporativismos trasnochados, por el alumnado, los las titulaciones y por las profesiones. Para ser europeos y para entrar, por fin, en el siglo XXI.

martes, 30 de mayo de 2017

Comunicado de la Plataforma por la Integración de las enseñanzas artísticas superiores en la universidad tras el foro de debate celebrado en Madrid el 27 de mayo de 2017



En relación al Foro de Debate La incorporación de las enseñanzas artísticas superiores a la universidad: posibilidades retos y fases, celebrado en Auditorio Sabatini del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía el 27 de mayo de 2017, la entidad convocante, la Plataforma, hace público el siguiente comunicado:
1. En primer lugar, los agradecimientos debidos:
  • A la dirección del Museo por la cesión de un espacio para la celebración del Foro en su sede, y todas las facilidades dadas por el personal del centro así como su apoyo logístico. Agradecemos de corazón su plena implicación para el buen desarrollo del acto.
  • A todas las entidades, asociaciones y personas asistentes, que contribuyeron de forma muy notable al buen desarrollo del acto.
  • A las fuerzas políticas presentes (Ciudadanos, PSOE, UPyD y PODEMOS), por su comprensión y empatía con las problemáticas presentadas y su implicación en la búsqueda de soluciones. 
2. En segundo lugar, y en relación a la situación de las enseñanzas artísticas superiores:
  • La situación actual es insostenible y se hacen necesarias medidas inmediatas para lograr su plena integración en el EEES, y para ello es especialmente relevante conocer la opinión de todos los agentes sociales e implicarles activamente en el proceso, para evitar convertir a los directores/as de los centros en únicos interlocutores, muchas veces ajenos a la opinión real de las comunidades escolares, y en especial a la de las asociaciones profesionales, que son las que conocen las problemáticas del acceso al campo profesional y de su ejercicio.
  • Diferentes asociaciones profesionales y algunas personas ya tituladas reclamaron una solución en la que se consideren los derechos del alumnado, demandando de las fuerzas políticas que atiendan el bien común frente a peticiones de sectores muy minoritarios que actúan con un corporativismo trasnochado y propio de otros tiempos.
  • Para solventar el problema fundamental, la adscripción es una posibilidad de acción inmediata avalada por la legislación vigente.
3. En tercer lugar, y a modo de conclusiones en relación a las posibilidades de la adscripción cabe señalar:
  • NORMATIVA. La adscripción de las enseñanzas artísticas superiores a la universidad (como forma transitoria previa a la plena incorporación, o como relación permanente) es un mecanismo contemplado en la legislación vigente (LOMCE y LOU) y de fácil aplicación en tanto las universidades cuentan con reglamentos para centros adscritos que facilitan el proceso.
  • TÍTULOS. Los procesos de verificación de títulos superiores que se llevan a cabo en las Comunidades Autónomas de Cataluña o Galicia, mediante convenios entre la administración educativa y las agencias de calidad autonómicas, muestran la viabilidad de la conversión de los actuales títulos superiores en títulos de grado y la posibilidad para presentar memorias de verificación de títulos de postgrado.
  • AUTONOMÍA DE LOS CENTROS. La adscripción de las enseñanzas artísticas superiores a la universidad permite que los centros puedan operar como facultades universitarias, en tanto, como establece la LOU, se han de regir por la norma universitaria y por los estatutos de la universidad a la que estén adscritos. Los centros han de contar con un reglamento de funcionamiento similar al de cualquier escuela o facultad universitaria, lo que garantiza una mayor autonomía en la organización y la gestión, y el abandono del espacio de supervisión y gestión propio de la educación secundaria. El hecho de que la supervisión del centro, su inspección, deba realizarla un docente de la universidad por delegación del rector/a, favorecerá la incorporación real de los centros al EEES en cuestiones tan básicas como la adecuación de la jornada laboral del profesorado.
  • ALUMNADO. El alumnado matriculado en un centro adscrito tiene los mismos derechos y deberes que las alumnas y alumnos universitarios. Como norma, del monto total de la matrícula anual un porcentaje se abona a la universidad y el otro a la administración educativa autonómica. Lo que quiere decir que la adscripción no implica aumento en el precio de la matricula.
  • PROFESORADO. El profesorado mantiene todos sus derechos, porque en el plano administrativo sigue dependiendo de la administración autonómica. No obstante, la incorporación a la universidad permite unas posibilidades de tránsito entre cuerpos docentes no universitarios y universitarios, como se ha demostrado en la incorporación a la universidad de las más diversas titulaciones.
4. En cuarto lugar, y en relación a las problemáticas actuales de las EEAASS y la necesidad de una solución urgente, destacamos:

  • Las asociaciones profesionales presentes en el Debate entienden que no es posible mantener el actual estado de duplicidad de titulaciones o de equivalencia entre titulaciones. La equivalencia de las titulaciones al nivel de grado (MECES 2) no aplica en Europa, e incluso en España esa equivalencia es interpretable, lo que siempre deja en desventaja al alumnado con título superior, como en el caso del acceso a estudios de postgrado.
  • Diferentes fuerzas sindicales en el nivel estatal (CCOO) o autonómico (CIG, CCOO, UGT o STEG en Galicia), y que cuentan con representación sindical en enseñanzas universitarias y no universitarias, apoyan el proceso de adscripción entendiendo que en el actual marco legal el profesorado en ningún caso perdería derechos. Por el contrario, entienden que la adscripción obligaría a una negociación para mejorarlos y ampliarlos.
  • El impacto negativo que está teniendo en el alumnado, especialmente en los derechos que pueden ejercer (becas, residencias, investigación para postgraduados), la incertidumbre de una titulación indefinida en Europa, la imposibilidad de realizar el ciclo formativo completo (grado y postgrado con doctorado) en el mismo centro y en la especialidad propia.
  • El hecho de la considerable proliferación de grados y postgrados (con doctorado) en la universidad privada, lo que limita las posibilidades de los centros superiores y los puede condenar a la desaparición a corto plazo. La imposibilidad de competir en igualdad de condiciones con tales entidades, implica dejar en manos de la iniciativa privada la oferta formativa en enseñanzas artísticas superiores de grado y postgrado. Estaríamos entonces ante una privatización encubierta.
  • La actitud positiva y favorable a la incorporación de las enseñanzas artísticas superiores a la universidad de decanas y decanos de facultades universitarias que en su momento vivieron un proceso similar, y su convicción de que se trata de un proceso factible, viable y que necesariamente será un éxito.

  • El hecho de que en estos cinco años y medio la visión de la incorporación a la universidad haya ido ganando adeptos, sea por la demostración empírica de que las soluciones aportadas no han servido para hacer frente a los retos del EEES (como los Institutos Superiores de Enseñanzas Artísticas), sea por la imposibilidad de crear universidades de las artes al margen de la Ley Orgánica de Universidades. El hecho de que centros tradicionalmente contrarios a la idea misma de la adscripción universitaria la estén negociando en estos momentos, es un síntoma evidente de que a día de hoy es el único camino a seguir.
  • El impulso que la propuesta de adscripción está tomando en Comunidades Autónomas como Andalucía, Castilla y León, Valencia o Galicia, en las que existe un amplio movimiento a favor de la misma.

5. Finalmente, en quinto lugar, se proponen las siguientes líneas de trabajo:

  • Demandar a los partidos políticos que negocien con el Ministerio y con las administraciones autonómicas representadas en la Conferencia de Educación la puesta en marcha para el curso escolar 2017-2018 de un Plan Piloto que permita en ese mismo curso escolar la adscripción de centros que así lo demanden, y en diferentes Comunidades Autónomas, al objeto de calibrar el alcance y posibilidades de la misma, y analizar igualmente las necesidades normativas que el proceso en su mejora y generalización pueda precisar. A tal objeto se elabora la carta que aparece en el Anexo I.
  • Trasladar igualmente esta petición a los grupos políticos de los parlamentos autonómicos, a la Conferencia de Rectores, a las consejeras y consejeros de educación de cada Comunidad Autónoma y al propio Ministerio.
  • Solicitar al Ministerio de Educación una entrevista para trasladarle la anterior propuesta.


ANEXO I

Excmo. Sr. Ministro de Cultura, Educación y Deporte

Estimado Sr.:

            Quienes abajo subscriben, en representación de la opinión favorable y libremente expresada por los centros que se indican, se dirigen a Usted para proponerle la puesta en marcha durante el curso escolar 2017-2018 de un Plan Piloto que permita que los centros citados inicien el curso escolar 2018-2019 como centros adscritos a las universidades de su entorno más próximo.
            Como Usted bien sabe los centros que imparten enseñanzas artísticas superiores viven un difícil proceso de integración en el Espacio Europeo de Educación Superior que impide su pleno desarrollo como centros de referencia y excelencia. Más allá de la paradoja de que enseñanzas equivalentes a un título de grado o incluso master universitario se impartan en centros de secundaria, el actual marco normativo limita considerablemente los derechos del alumnado e impide que los centros puedan desarrollar todo su potencial en su oferta educativa, con enseñanzas de postgrado (doctorado incluido), o en ámbitos como la investigación o la formación de investigadores, como les reclama la legislación vigente.
            La adscripción universitaria es una posibilidad contemplada en la legislación vigente, tanto en el artículo 58.7 de la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa, como el artículo 11 de la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades. Se trata por tanto de una medida factible y viable, y si en el plano económico es la más asumible en el académico es la más fiable y exigente, lo que sin duda influirá en esos parámetros de calidad y excelencia exigibles a cualquier centro educativo.
            Es por ello que le solicitamos nos permita mostrar y demostrar, a quienes defendemos la adscripción a la universidad de las EEAASS, la viabilidad de nuestra propuesta. Al aval jurídico se puede sumar el hecho indiscutido de la experiencia internacional, donde las EEAASS o son plenamente universitarias o están adscritas a la universidad. Y también le trasladamos la firme convicción de que si ese Plan se pone en marcha contribuiremos con nuestro esfuerzo permanente para la iniciativa sea un éxito, para la puesta en valor de las EEAASS y la plena satisfacción del alumnado y de sus familias, que en definitiva es la razón última de los centros.
            Y al tiempo le solicitamos igualmente una entrevista para trasladarle personalmente nuestra petición y nuestros argumentos.
            Esperando sus noticias, reciba con la presente un saludo cordial,

miércoles, 10 de mayo de 2017

Foro de Debate EEAASS y Universidad, Madrid 27 de Mayo de 2017, Museo Reina Sofía, Sala Sabatini, 11:00 AM



Estimado amigo/estimada amiga:

Han pasado 5 largos años desde la sentencia del Supremo y nada se ha movido. Seguimos siendo centros de secundaria, profes de secundaria y tenemos alumnado de secundaria.

Y en todo este tiempo también hemos comprobado que los Institutos Superiores de Enseñanzas Artísticas no sirven, y que las universidades de las artes son inviables por motivos diversos, desde los estructurales (la inevitable LOU) a los  económicos. Pero ahora parece que de nuevo se quiere recuperar la vieja idea (Embid Irujo) de una Ley Orgánica de Enseñanzas Artísticas Superiores, que amenaza con paralizarnos otros cinco años, porque una tal Ley exige un largo trámite parlamentario, pero tampoco garantiza que la equiparación a la universidad o la plena integración en el EEES sea real, más bien lo contrario, pues si las universidades de las artes no pueden ser con la LOU menos lo serán con la LOEEAASS. Además quienes con más empeño defendían esa Ley han sido incapaces de sacarla adelante en sus propias Comunidades Autónomas, pese a contar con gobiernos amigos. 

Ante tal situación, ¿qué hacer? Durante cinco años he defendido la opción de la adscripción a la universidad porque desde 2010 soy profesor asociado en la Universidad de Vigo, lo que me ha permitido entender e imaginar cómo podría funcionar ese proceso de adscripción aplicado a la ESAD de Galicia, y solo contemplo ventajas (y no puedo ocultar que yo mismo en 2008 defendía una Ley Orgánica de EEAASS, ¡craso error!). Se da la casualidad de que trabajo en una facultad, la de Educación de Orense, que ofrece titulaciones similares a las que ofrece un centro adscrito, la antigua Escuela de Magisterio del Seminario de Vigo, y he podido comprobar que la Universidad para nada interfiere en el funcionamiento del centro, salvo en lo relativo a las normas de funcionamiento, que han de ser universitarias.   

En especial quiero desatacar la ventaja de que la adscripción a la universidad nos permitiría ser un centro universitario, fuera de secundaria, operar con la normativa universitaria, pero manteniendo la independencia necesaria, pues un centro adscrito público depende de la administración autonómica, básicamente en lo administrativo. Esa es la forma en que opera, por ejemplo, la Royal Academy of Dramatic Art de Londres. Es decir, un alto nivel de autonomía, salvo en las nóminas del profesorado o en los gastos de funcionamiento que sí son competencia de la administración autonómica. 

Y el alumnado sería universitario de pleno derecho, tal y como recogen los reglamentos para centros adscritos de las universidades. El vigente en la Universidad de Oviedi en su artículo 8. dice: Derechos y deberes. Los estudiantes que cursen enseñanzas oficiales en centros adscritos tienen los mismos derechos y deberes que los estudiantes de enseñanzas oficiales de la Universidad de Oviedo. Y otra cosa importante, como padre de una alumna que curso estudios durante un año en un centro adscrito a la Universidad de Oviedo debo decir que la matrícula sólo se incremento en los 60, 00 Euros que hubo que pagar a la Universidad. Nada más. Por eso MIENTEN quienes afirman que la adscripción implica un aumento exagerado de los costes de matrícula. MIENTEN, Y LO SABEN, la casta y la caspa.
 
Por eso me tomo la libertad de enviarte esta carta para invitarte a participar en el Foro EEAASS y Universidad, en la que explicaremos lo que supone la adscripción, sus posibilidades y retos, las dificultades y oportunidades, al objeto de que todo el mundo tenga una visión clara de las implicaciones de una propuesta que, honestamente, se ha descalificado muy alegremente sin conocerla a fondo y con demasiadas medias verdades, y por tanto con muchas mentiras, que la postverdad también tiene sus promotores entre la casta y la caspa, la vieja y la nueva

Estaremos el día 27 de mayo de 2017 en el Museo Reina Sofía de Madrid, Sala Sabatini, hablando de la adscripción. Os esperamos. La solución a nuestros males está a la vuelta de la esquina a poco que lo pidamos.

Manuel F. Vieites
ESAD de Galicia

Confírmanos tu asistencia en: plataformaeeaass@gmail.com